domingo, 27 de diciembre de 2009

Ocaso de un día soleado

Fuiste mi compañera en el sendero
como lucero fiel a la luna
guardaste incontables sentimientos
a los que fuiste como el agua

¿Cuántas veces fuiste un baúl?
una almohada en la cual descansar mis sueños
para mis angustia un laúd
un lago que ahogó mil lágrimas

Sé bien que llevó a nuestro ocaso
si pudiera ver de nuevo el alba
la aprovecharía de otro modo
pero siempre pensando en ti

Pasaste a ser un recuerdo
de los más hermosos que tengo
cuando te dije que serías mi inspiración
jamás quise que fuera este el modo.

Víctor Rodríguez

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